Muy pocos conductores saben realmente cómo actúa y para qué sirve este elemento que se aplica sobre la carrocería. Te contamos todo lo que debes saber: qué tipos de ceras para carro existen, cómo usarlas, recomendaciones, trucos prácticos… y, sobre todo, te indicamos cuáles son las mejores -y peores- ceras del mercado.

Qué tipos de ceras existen

Sintéticas: También denominadas selladores o sellantes. Destacan por su durabilidad -de hasta un año- y por su capacidad de protección, mayor que la de las ceras naturales. Suelen ser más recomendables para vehículos de tonos claros o blancos.

Naturales: Utilizan como base la cera de carnauba y cuanta más cantidad de ésta llevan, más caras son. Se caracterizan por otorgar una mayor profundidad al color del vehículo y, por eso, son más recomendables para coches de tonos oscuros. A cambio, ofrecen menor durabilidad que las de tipo sintético -como mínimo, uno o dos meses, dependiendo del fabricante.

Líquidas: Se denomina así a las ceras, naturales o sintéticas, que se presentan algo diluidas y en formato spray. Son ligeramente más fáciles de aplicar que las sólidas.

¿Qué es la carnauba?

La cera de carnauba se obtiene de las hojas de la planta Copernicia prunifera, que crece en el noroeste de Brasil. Su cera es conocida por el brillo que genera y por su protección. Y es que, de entre las ceras naturales, es la que presenta un mayor punto de fusión -a 85º-, por lo que resulta muy dura y resistente frente a agresiones a temperatura ambiente.

DUDAS Y TRUCOS

¿Para qué sirve aplicar cera a la carrocería de un coche? Para proteger la pintura del vehículo, ya que las ceras del carro otorgan un recubrimiento a la misma que la protege de la contaminación atmosférica y de la radiación ultravioleta, pero también de agentes agresores como los excrementos de pájaro. Además, generan un plus de brillo al color del coche. Un vehículo encerado siempre resulta más fácil de limpiar, ya que la capa de cera impide que la suciedad se asiente sobre la pintura.

¿Qué necesitarás para aplicarla? Es recomendable utilizar un aplicador de poliespuma -de forma circular, los encontrarás desde 2,5e/und.- o un paño de microfibra -desde 3e/und. los de mejor calidad; desde 1e/und. en hipermercados.

¿Dónde hacerlo? Preferiblemente en un lugar -con luz- situado a la sombra, para mantener la chapa a una temperatura baja y evitar así que la cera se seque demasiado pronto; no tendrías tiempo para retirarla correctamente. Ojo, a la hora de aplicar la cera, la carrocería debe estar “muy limpia” y seca; aunque existen ceras que permiten aplicarse sobre chapa mojada.

¿Y cómo aplicarla? Ve encerando y retirando los restos en zonas de pequeño tamaño del vehículo -por ej., capó, una puerta-. ¿El motivo? Evitarás que la cera se seque demasiado y te resulte muy costoso retirar los restos. De igual forma, y para mejorar los resultados, se puede aplicar otra capa de cera encima de la primer: eso sí, según la marca que uses, ésta recomienda esperar de tres – a 24 horas.

1.- Para aplicar la cera Impregna con poca cantidad de cera el aplicador de poliespuma o el paño de microfibra -si es cera líquida, unas gotas- y extiende -lo máximo posible- una capa muy fina de producto por la chapa. Debes aplicar el producto “haciendo movimientos circulares y sin ejercer casi presión, cuando, sobre la carrocería, observes una capa blanquecina” pero, ojo, los tiempos de secado pueden variar -de unos segundos a unos cinco minutos- en función de la cera que uses, por lo que respeta siempre las instrucciones del fabricante.

3.- Una vez la cera se haya secado…vete retirando los restos frotando la chapa con un paño de microfibra; ejerciendo la mínima presión posible.